Josh y Julia entraron en la habitación, al encender la luz vieron a Pierre sentado en su cama, mirando hacia los pies de la misma, cubierto de sudor y respiraba entrecortadamente, levantó la vista hacia sus anfitriones.
-¿Estás bien? – Josh se adelantó y se acercó a la cama.
Pierre estuvo unos segundos sin contestar, intentado controlar su respiración, cuando consiguió relajarse un poco, tragó saliva y respondió.
-Tranquilos, no pasa nada, es una pesadilla que se me repite de vez en cuando.
No sabía por qué, pero el periodista tuvo la sensación de que esa pesadilla y el hecho de que la tuviese de vez en cuando, la convertía en un dato relevante para ayudar a su invitado, su caso, más bien.
-¿Puedo preguntarte de qué va?
Pierre asintió con la cabeza – siempre sueño con cosas que se podría decir que son del “trabajo” de Cazador de Brujas-
Josh miró a su mujer y le pidió que volviese a la cama, que él se encargaría de atender al invitado, al que pidió que le acompañase a su despacho para hablar más cómodamente.
Cuando bajaron al estudio del periodista Maku no estaba a la vista, Josh no sabía si lo habrían teletransportado a otro lugar donde fuese necesario o se habría escondido en el mueble del estudio en el que tenía un nido que utilizaba cuando estaba en la casa con Josh.
El investigador intentó determinar si su amigo estaba cerca de ellos, por lo que realizó una “llamada”. La “llamada” consistía simplemente en concentrarse lo suficiente en visualizar a un pollo y lo que representaban en sí mismos, hasta que uno de ellos detectara la actividad mental del humano que los estaba llamando. Era imposible hacer una llamada sin conocer de los pollos, pues solamente cuando se había entrado en contacto con ellos se era capaz de entender qué era lo que se escondía detrás de aquellos seres que eran casi idénticos a las aves de granja terrestres.
Josh sintió una punzada en la sien, indicio de que Maku se encontraba cerca, así que posiblemente estuviese en el nido del mueble, con la puerta cerrada para no ser visto. Cualquiera se preguntaría cómo se había escondido el ave en aquel lugar si estaba solo en la habitación y sus habilidades eran la de la piroquinesis y la telepatía, pero al igual que muchos otros antes, se habría cometido el error de pensar solamente en sus increíbles capacidades mentales, y olvidarse de que era un animal con patas y garras, y que podía utilizar una para apoyarse en el suelo mientras con la otra daba un tirón a la puerta corredera del mueble, que era poco pesada y estaba bien engrasada para que no le costase tirar de ella.
-¿Vas a ayudarme con esto?
-Sospechas que su pesadilla está relacionada con tu misión.
-Toma asiento, por favor. – Josh acompañaba al militar a la mesa de su despacho.
-¿Así que sí es una misión? ¿Cómo lo sabes? Nada olvídalo, os comunicáis mentalmente, siempre se me pasa.
-Fui yo el que te propuso a Hirado para llevarla a cabo.
Pierre se sentó y el periodista tomó la otra silla que había junto él.
-¿Tú? ¿Por qué me elegiste a mí? Habría sido mejor algún psicólogo o alguien por el estilo ¿Por qué no Robert?
-Tengo mis motivos.
-¿Pasa algo? Te noto muy pensativo – El invitado no pudo evitar repara en que Josh estaba ligeramente ausente, aunque ignoraba completamente que fuese porque estaba hablando con un tercer individuo.
-Tranquilo, solo es que… me gustaría que me contases esa pesadilla que dices que se repite.
-¿Por qué? – A Sullivan le pareció una petición bastante extraña
-Dices que está relacionada con tu trabajo de Cazador, así que quizás también esté relacionado con nuestros aliados.
-¿Cómo puedes estar seguro de eso?
-Podrías decirme cuando fue la primera vez que la tuviste.
El militar se quedó pensando unos segundos, su expresión reflejaba claramente la duda en las afirmaciones de su anfitrión, pero una luz brilló en sus ojos y no pudo abrir la boca con sorpresa cuando recordó la primera vez que tu el horrible sueño.
-Fue a los pocos días de despertarme del coma.
-¿No lo habías tenido antes?
-No, antes no.
-Maku ¿Puedes confirmarlo? – Josh cruzó uno sus manos y adoptó una pose pensativa para comunicarse con el pollo y así no mostrar ningún comportamiento extraño ante Pierre.
-¿Estás seguro de que quieres que entre?
-Solamente de manera sutil, no lo fuerces a recordar, sólo comprueba si cree que lo que dice es verdad.
-No miente, no recuerda haberlas tenido antes.
El periodista recobró su compostura y volvió a insistir.
-¿Me contarás el sueño?
Sullivan se reclinó hacia adelante y empezó a hablar.
-Siempre empieza conmigo y mi familia caminando por lugares selváticos, llenos de agua, luego de repente se abre la tierra bajo mis pies y caía en una cueva. En la cueva viven hombres tiburón que me están buscando…
-¿Hombres tiburón?
-Los llamábamos así porque parecen humanos, pero tiene una cresta afilada hacia atrás, muchos dientes y son tremendamente voraces, salvo que tiene dos pares de ojos rojos y no viven en el agua.
-Ferdones. Los has visto un par de veces, peligrosos, pero no muy listos- Indicó Maku al periodista al percibir la representación mental de la criatura en la mente de Sullvian.
-La traducción más exacta del nombre de su especie es “Ferdones”, pero sigue…
-…yo me escondo de ellos, pero uno aparece por detrás e intenta atacarme sin darme opción a defenderme, pero entonces cae al suelo, huele como a quemado y veo una pequeña forma negra, no sé lo que es, solamente puedo ver sus ojos, que son de un color azul claro muy intenso…
-¿Hirado? – preguntó Josh al ave
-Es posible.
-…luego de haberme salvado toda la cueva se derrumba en torno a nosotros y estamos en una ciudad, es medio día y de repente el cielo se nubla, pero no son nubes, hay algo que no deja pasar la luz del sol, todo se oscurece, pero no puedo distinguir qué es lo que lo tapa. La criatura negra se queda junto a mí, y una luz amarilla cruza el cielo, de repente no puedo ver y siento dolor por todo mi cuerpo, me estoy quemando, y entonces es cuando me despierto.
Josh sabía que la última parte del sueño había sido real, pero que su interlocutor no la recordaba exactamente como había sido en realidad. En dicho sueño estaba la clave para ayudar a aquel hombre. Tenía que hacer que comprendiese y recordase con exactitud lo que le había pasado y cómo los pollos fueron incapaces de evitarlo, antes de que abandonase de nuevo su estado de latente y llegase a ser capacitado. Sin embargo no tuvo más opción que mentir.
-Interesante, pero no encuentro nada que pueda serme útil para ayudarte.
-Ya lo decía yo – Replicó Sullivan con una sonrisa burlona – No sé porqué se repite, siento haberos despertado.
-Tranquilo, no te preocupes, mañana nos levantamos a las siete para volver a la redacción. Ve a acostarte.
El militar abandonó el despacho y volvió a su habitación. Cuando Maku se había asegurado de que el hombre no iba a volver, salió de su escondite.
-Su trauma es bastante considerable.
-¿Bastante? ¿A qué te refieres? Es obvio que tiene pesadillas con aquel día y de cómo sobrevivió mientras la gran mayoría de las personas que conocía morían en ese mismo momento. Cualquiera estaría muy afectado por eso.
-Me refiero a que sea capaz de recordar los ojos de Hirado aún cuando está sometido al condicionamiento. Es normal que no sea capaz de identificar su forma, pero tampoco debería ser capaz de recordar el detalle de sus ojos, como mucho debería recordar un fulgor azul. Debe empezar a trabajar con nosotros rápido, mañana lo asignarás a un grupo mixto, yo resolveré el resto de detalles.
-¿Por qué tanta prisa? Os soléis tomar este tipo de cosas con calma, pensándolo y calculando cada paso para que todo sea perfecto
-Los motivos por lo que lo hacemos solamente atañen a nuestra especie.
-¡Pues de aquí no te vas hasta que me lo cuentes! – Esta vez Josh usó su propia voz para dirigirse al pollo – Siempre lo planeáis todo, os las apañáis para manipularnos con vuestras palabras y hacernos creer que todo es cosa nuestra.
-Así es como funciona, y lo sabes. Os hace sentiros menos inútiles y os acerca a comprendernos y a ser mejores en vuestras vidas.
El periodista conocía de sobra aquella respuesta, pero estaba bastante irritado por la manera en que estaban jugando con él esta vez.
-Esta vez quiero que me digas qué es lo que pasa y qué os traéis entre manos, estoy preocupado por ese hombre, perdió a su familia y por vuestro condicionamiento y El Pacto está realmente trastocado. Os vanagloriáis de que sois perfectos, de que lo podéis todo, pero está claro que no fuisteis capaces de salvar a toda aquella gente y ahora queréis resolver el asunto de un modo que no comprendo. O me lo cuentas o no sigo con la “misión”, le dejo que se vaya y que siga su vida hasta que sufra otro Segundo Choque.
-Tú no eres de los que dejan abandonada a la gente.
-Y también sé que a pesar de vuestra peculiar manera de ser eres mi amigo y que me lo vas a contar porque necesito saberlo.
El pollo se volvió y miró fijamente a Josh a los ojos.
-En eso tienes razón.
“Y así fue como aquel humano tan tenaz que había plantado cara a Hirado una vez, se enfrentó a Maku, máximo representante de nuestra raza en su planeta…
…y ganó la discusión”
De cómo un humano ganó por primera vez a un pollo en un combate dialéctico.