Nueve meses en Barcelona

¡Cómo pasa el tiempo! O_O

Tenía pensado escribir esto cuando llevase seis meses ya viviendo aquí, pero entre pitos y flautas siempre se me pasa pasar por el blog, y ahora , mirando las fechas del calendario resulta que falta una semana para que se cumplan nueve meses desde que estoy viviendo en Barcelona.

¿Por dónde empiezo? ¿Y si lo hago al estilo horóscopo, pero hacia el pasado en vez de hacia el futuro?

Trabajo: Bueno, no me puedo quejar, estoy programando herramientas de edición (cosa que siempre me  ha gustado bastnate) y parte del nuevo motor de la empresa de videojuegos donde estoy trabajando, así que estoy aprendiendo bastante y poniéndome muy al día de C++, que llevaba varios años sin tocar. Creo que también tocará hacer algún juego con otras tecnologías, pero como decían en el programa “1, 2, 3″, “Hasta aquí puedo leer…” (Cosa de los contratos de confidencialidad).

Amor: Ahí os dejo con las ganas, no soy de contar estas cosas en público tanto si hay como si no las hay ;).

Dinero: ¿Soy rico ya?…No… ¿Y ahora?… No… ¿Ahora sí?… Tampoco… ¿Y ahora?… Pues va a ser que no.

Salud: Pues mira tú que he perdido cinco kilos desde navidades… aunque todavía hay margen para perder más, que en los últimos dos años el estrés de cierto proyecto por encargo me ha pasado factura en el michelín.

Bueno, ahora veo que todo lo que quiero contar va a ser que no se ajusta al estilo horóscopo, pero como me ha echo gracia, lo dejo ahí escrito.

En otro orden de cosas: Ya tengo publicado mi primer libro en otras plataformas aparte de en Amazon, donte también se puede conseguir una copia impresa del mismo por unos trece euros, gracias a un servicio de impresión bajo demanda muy bueno que tienen. Otro día, hablaré de esto, que me parece bastante interesante. Os recuerdo que podéis echar un ojo en http://www.lamarcadelpacto.com.

Aquí está mi primer libro impreso en papel

Aquí está mi primer libro impreso en papel

A propósito del libro, ya tengo prácticamente esbozada la segunda parte, esta vez no lo escribiré pensando la historia sobre la marcha, aparecerán nuevos personajes junto a los antiguos y se explicarán orígenes de algunos elementos de la historia.

En cuanto a mi juego, “Six Sides of The World”, sigo trabajando en él, añadiendo contenido y programando elementos jugables. De aquí a final de agosto (a ver si lo consigo), tengo intención de lanzar un nuevo vídeo de jugabilidad y un trailer oficial bastante más potente que los vídeos que hay hasta ahora, para empezar a moverlo más entre la comunidad indie y que vaya captando la atención de los jugadores. Por ahora se encuentra en Steam GreenLight bajo la sección de conceptos y podéis también seguir el desarrollo en el blog que tengo para el mismo.

Después de hablar de mis cosas, toca hacerlo de la vida en Barcelona, que es algo que algunos me han preguntado: Es caro, no se puede pagar un alquiler en un estudio para una persona sin gastar como mínimo 500 Euros en un piso de 30 metros o encontrar habitaciones decentes en piso compartidos por menos de 350 euros con los gastos incluidos (digo decente, podéis arriesgaros a meteros en cuchitriles por menos dinero), al menos por la zona por la que yo estoy viviendo, cerca de la Avenida Meridiana en la zona de Congrés. Juro que me pidieron 300 Euros (sin gastos) por una habitación con una cama de 90, un armario pequeño separado de la cama por el espacio que ocupaba la silla de la mesa de estudio, con su respectiva mesa que no era otra cosa que una balda en la pared, en un piso de cuatro habitaciones con un baño y un aseo sin ducha (o sea, una ducha para cuatro), y del mobiliario del piso, bueno, mejor no hablar. Por supuesto, no me quedé con él, encontré algo bastante decente y tranquilo por 350 euros ya con los gastos incluidos. En cuanto a los precios de las cosas, todo depende del barrio y los sitios por donde te muevas para comprar, aunque los de alimentación y supermercados son razonables, todo depende de la cadena. Otras cosas ya no tanto, por ejemplo, me fue imposible en el centro comercial La Maquinista encontrar una zapatería que vendiese unos zapatos de piel decentes por menos de 100 Euros. Acabé comprando unos buenos por 50 Euros a cinco minutos del piso donde vivo en una zapatería de toda la vida. Tres cuartas partes de lo mismo ocurre cuando sales de copas o a comer fuera, tienes que mirar el sitio y la zona, porque te pueden dar una buena sorpresa en el bolsillo, aunque siempre se puede encontrar sitios con precios medianamente razonables. En cuanto a posiblidades de ocio, culturales y demás, son muchas más que las que se puede encontrar uno en Córdoba. Aquí es raro el fin de semana que estoy sábado y domingo por el piso, porque siempre se encuentra algo que hacer, que ver o dónde ir, pero como ya he dicho antes, hay que mirar precios para no llevarse sorpresas.

Ahora viene el tema con el que todos me hacen la gracia: ¿Sé ya catalán? La respuesta corta es “No”. La larga viene a ser “No, pero algo entiendo al escucharlo, aunque con la mayoría de la gente con la que me junto y sobre todo en el trabajo, se habla castellano”, pero que lo entienda más o menos depende de la forma de hablar de la  persona, y en cuanto al catalán escrito, bueno, una vez que te acostumbras a leer los carteles de los sitios no cuesta tanto entenderlos, aunque eso sí, no me pidáis que os redacte algo en catalán, que no voy a dar pie con bola.

Con respecto a la lengua catalana, hay un par de cosas que me hacen gracia de ella, y son unas expresiones que cada vez que las escucho no puedo dejar de esbozar una sonrisa por la asociación de ideas que me viene a la cabeza. Una de ellas “m’agrada”, que básicamente es “me gusta” o “me encanta”, pero no sé por qué, me resulta una expresión muy cándida cuando alguien la dice. La otra es “si us plau”, que es el equivalente castellano, a “por favor”, sin embargo, su traducción más literal es “si os place”, que no sé por qué, pero en mi cabeza resuena a “si te da la gana”, que, dicha al final de la frase, se entiende casi como esa especie de ultimátum despectivo que lanzan las madres a los hijos cuando no les hacen caso y quieren que hagan algo. Luego, como curiosidad, hay otra cosa de la lengua que no soporto y por la que me dan ganas de extirpar las cuerdas vocales del que habla (si, me duele mucho escucharlo), y es la regla gramatical que obliga a situar el artículo delante de los nombres propios, incluso refiriéndose a uno mismo, por ejemplo: “Soy El Jodi”.  Se hace incluso en castellano, por la costumbre de hacerlo en catalán. Cierto es que Andalucía y otros lugares también se hace, pero suele ser con los sobrenombres de las personas o con los apócopes, sonándome un poco más natural, aunque no sea correcto (ya lo sé), no con todo nombre propio de bicho viviente que haya en el lugar (sí me duele mucho escucharlo :( ).

Y por ahora eso es todo, a ver si me aplico un poquito el cuento y escribo un poco más, y os cuento sobre las ferias medievales que he visitado, la feria de Abril de Barcelona (que puedo decir que no es una feria de verad, ya diré cuál es mi excusa absurda para afirmar tal cosa, aunque es eso, una excusa absurda) y sitios y eventos a los que he ido por la zona.

¡Hasta la próxima!

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